Diccionario Biográfico de España (1808-1833)
De los orígenes del liberalismo a la reacción absolutista
Alberto Gil Novales

Francisco de Goya, El 2 de mayo de 1808 o La lucha de los mamelucos (detalle), 1814. Museo Nacional del Prado (Madrid)   José Casado del Alisal, Juramento de los primeros diputados a Cortes en 1810 en la iglesia de San Pedro y San Pablo en San Fernando, Cádiz (detalle), 1813. Archivo del Congreso de los Diputados (Madrid)   Antonio Gisbert Pérez, Fusilamiento de Torrijos y sus compañeros en las playas de Málaga (detalle), 1888. Museo Nacional del Prado (Madrid)

Para consultar el diccionario seleccione una inicial
a b c d e f g h i j k l m n o p q r s t u v w x y z

Para consultar el diccionario, puede buscar por texto.

 Buscar en nombres y títulos  
 Buscar en Descripciones  
Debe seleccionar tipo de búsqueda para activarla.
 Todas las palabras  
 Alguna palabra  
 Exactamente  



Urrutia, Ramón


Vecino de Tudela, apresado el 23 de junio de 1809 por Torrubiano, alcalde de Barahona (Soria), en la cuesta de Paredes. Lo llevó a La Riba de Santiuste, y de allí a Sigüenza. Escoltado por cuatro soldados fue conducido a Molina. Su delito era llevar algunas cartas: una para Manuel Barbería, en cuyo interior había otra, escrita por Crillo, Pamplona, 19 junio 1809, que repetía los datos de la victoria de Suchet consignados en otra carta, cogida por el sobrino de Torrubiano el día anterior. Urrutia llevaba además otra carta del director principal del tercer cuerpo, Cabin, Zaragoza, 16 junio 1809, dirigida a Prundler, director de Postas en Pamplona, también con noticias de la batalla ganada por Suchet. Le había dado las cartas Francisco Benito, boticario de Tudela, quien le dijo que se trataba de un asunto y conspiración altamente patrióticos. Muchos vecinos de Tudela, llegados después a Tudela, testificaron que Urrutia había sido siempre muy patriota, que había dado ropa y comida, y facilitado la huida, a muchos defensores de Zaragoza, que pasaron presos por Tudela, camino de Francia. Esta conducta parecía un buen argumento en favor de la inocencia del reo. Pero los molinenses le quitaron la mula, el reloj y el dinero que llevaba, le hicieron padecer hambre, miseria y enfermedades en la cárcel, y el fiscal Manuel Martínez Molina pidió que fuese arcabuceado como «aborto monstruoso de la iniquidad», y esto pronto, ya que en estas circunstancias era imposible conseguir un verdugo. No consta la sentencia: a finales de agosto seguía preso y enfermo. (Arenas López 1913)



0 / 0

Diccionario Biográfico de España (1808-1833)
De los orígenes del liberalismo a la reacción absolutista
Alberto Gil Novales


ENVIAR ENLACE WEB A AMIG@



Enviar a:


Nombre del remitente:


Email del remitente:


Asunto: