Diccionario Biográfico de España (1808-1833)
De los orígenes del liberalismo a la reacción absolutista
Alberto Gil Novales

Francisco de Goya, El 2 de mayo de 1808 o La lucha de los mamelucos (detalle), 1814. Museo Nacional del Prado (Madrid)   José Casado del Alisal, Juramento de los primeros diputados a Cortes en 1810 en la iglesia de San Pedro y San Pablo en San Fernando, Cádiz (detalle), 1813. Archivo del Congreso de los Diputados (Madrid)   Antonio Gisbert Pérez, Fusilamiento de Torrijos y sus compañeros en las playas de Málaga (detalle), 1888. Museo Nacional del Prado (Madrid)

Para consultar el diccionario seleccione una inicial
a b c d e f g h i j k l m n o p q r s t u v w x y z

Para consultar el diccionario, puede buscar por texto.

 Buscar en nombres y títulos  
 Buscar en Descripciones  
Debe seleccionar tipo de búsqueda para activarla.
 Todas las palabras  
 Alguna palabra  
 Exactamente  



Valdés y Bazán, frey Antonio


(Burgos, 25 marzo 1744 - Madrid, 4 abril 1816). Hijo de Fernando Valdés y Quirós, corregidor, intendente general y alcalde mayor del Adelantamiento de Castilla, y de Rafaela Ventura Fernández Bazán Ocio y Salamanca, natural de Fuenmayor (La Rioja). Guardia marina en Cádiz, 26 octubre 1756; caballero de San Juan, 4 febrero 1757; alférez de fragata, 26 junio 1761. Destinado en La Habana, sufrió el ataque inglés, y fue llevado a Cádiz como prisionero. Tras una estancia en Algeciras, dedicado a la persecución de piratas berberiscos, ascendió a alférez de navío, 17 septiembre 1767, y fue sucesivamente teniente de navío, 24 marzo 1772; capitán de fragata, 17 febrero 1776; capitán de navío, 23 mayo 1778; brigadier de Marina, 5 mayo 1781, y director de la fábrica de Artillería naval de La Cavada; jefe de escuadra, 21 diciembre 1782; inspector general de Marina, 27 febrero 1783; y ministro de Marina, 2 marzo 1783. Fue autor de Reglas mandadas formar en virtud de R. O. y aprobadas por S. M. para la provisión de víveres a la Real Armada, de que ha de encargarse el Banco Nacional desde 1º de enero de 1784, s. l., s. a. Ministro de Indias, 1785, secretaría unificada con la de Marina, presidente de la Compañía de Filipinas, 1787. Valdés pasa a ser el auténtico cerebro del ciclo expedicionario que se avecinaba. Demostró en la ocasión una férrea voluntad de reforma, sustentada en tres pilares básicos: el virrey del Perú Francisco Gil y Lemos, el de Nueva España conde de Revillagigedo, y el comandante de la gran expedición política y científica Alejandro Malaspina. En 1787 presentó Valdés a S. M. el Derrotero de las costas de España en el Mediterráneo; y en 1789 el Derrotero de las costas de España en el océano Atlántico, de Tofiño. Teniente general, 1789. El afán uniformador y centralizador lleva el 25 de abril de 1790 a la supresión de la bicéfala Secretaría de Indias (Indias y Marina), para quedar Valdés como único ministro de Marina, que engloba en un solo departamento la península y América. Capitán general de Marina, 1792, recibió el Toisón de Oro por la Paz de Basilea, 22 julio 1795, dejando de ser ministro el 13 de noviembre de 1795. Siguió en la corte hasta finales de 1799, siendo autor de Discurso en el Consejo de Guerra por el combate del 14 febrero 1796 (publicado en 1883). El 31 de agosto de 1799 presentó sus Reflexiones sobre el estado actual de la marina, el origen y progreso de su decadencia y modo de remediarla, teniendo presente las consideraciones que indica la carta confidencial del señor don Mariano Luis de Urquijo, referente a orden de S. M. en virtud de la cual se ha extendido este papel, que García Rámila publica en su libro. Desde finales de 1799 hasta mayo de 1808 residió en Burgos, algo oscurecido. El 9 de mayo de 1808 se ausentó de la ciudad, para no tener que ir a la reunión de Bayona, para la que había sido llamado. En Palencia formó una junta de defensa contra los franceses, llegando a León el 10 de junio. Allí el 14 de junio fue nombrado presidente de la junta local, y cuando los franceses se acercaron a León, tomaron la ciudad el 18 de julio de 1808, aunque la evacuaron muy pronto, el general Gregorio García de la Cuesta, capitán general, le ordenó dirigirse a Astorga, pero Valdés prefirió ir a Ponferrada, en donde el 28 de julio de 1808 volvió a constituir la Junta de León, mientras que Cuesta formaba otra junta en León, ya evacuada, el 3 de agosto. El mismo día Valdés firmaba en Ponferrada el Manifiesto de las juntas supremas de Castilla y León, que contiene una propuesta clara de Junta Central y de convocatoria de Cortes. Entre tanto las juntas de Castilla y León habían pactado con la de Galicia la creación de la Junta Soberana de los Tres Reinos, 19 agosto 1808. Valdés fue nombrado vocal por León en la Junta Central, 5 septiembre 1808: cuando iba a incorporarse, junto con el vizconde de Quintanilla, fueron apresados por orden del general Gregorio de la Cuesta, y sólo fueron liberados por la intervención, entre otros, de Castaños, por lo que fueron de los últimos en incorporarse a la Central el 12 de octubre de 1808. El 3 de noviembre la Junta Central declara «atentados» nulos y de ningún valor ni efecto los procedimientos de Gregorio de la Cuesta contra él y contra Vicente Eulate (Gazeta de Madrid, 8 noviembre 1808). Fue miembro de la sección de Estado de la junta y de la comisión encargada de formar el reglamento para la junta ejecutiva, que se proponía crear la Central. En 1809 se opuso discretamente a la idea de Regencia, adelantada por Francisco Palafox el 27 de agosto, y pidió la disolución de la Junta de Valencia y el arresto del marqués de la Romana, Sevilla, 16 diciembre 1809. Al desaparecer la Central, de febrero a mayo de 1810 permaneció a bordo del navío Santa Ana en la bahía de Cádiz, mientras su salud se deterioraba rápidamente. Al fin la Regencia le dio licencia para trasladarse a Gibraltar, con su ayudante y familia en la fragata Paloma. Tomás de Veri le visitó en Gibraltar: estuvieron de acuerdo en la necesidad de redactar un manifiesto de defensa de los ex centrales, y en que la persona mejor para hacerlo era Martín de Garay. Valdés en 1812 se estableció en el Puerto de Santa María, y en 1813 en Cádiz. Publicó Exposición documentada que ha hecho a la Regencia del Reino, y su resolución, Cádiz y Madrid, 1813, en la que hace su historia, al sentirse agraviado por el Manifiesto de Gregorio de la Cuesta. En 1814 se trasladó a Madrid, no siendo molestado por Fernando VII, sino excepcionalmente colmado de honores: lugarteniente general de la Orden de San Juan, de la que era bailío, título con el que suele ser conocido, gentilhombre de cámara con ejercicio, primer consejero de Estado y decano del Almirantazgo, cargo que dimitió. Recibió también la gran cruz de San Hermenegildo. (García Rámila 1930; Lucena 1991; Pimentel 1998; Jovellanos 1963; Alonso Garcés 2006; Impugnación Junta Central 1812; Sanz Cid 1922; Martínez de Velasco 1972; El Redactor General, 15 octubre 1813; Palau y Dulcet 1948; Páez 1966)



0 / 0

Diccionario Biográfico de España (1808-1833)
De los orígenes del liberalismo a la reacción absolutista
Alberto Gil Novales


ENVIAR ENLACE WEB A AMIG@



Enviar a:


Nombre del remitente:


Email del remitente:


Asunto: